EL CLIMA EN SAHARA


El clima del Sáhara se caracteriza por tener pocas precipitaciones, días calurosos y noches frescas. Las mayores diferencias son en verano, volviéndose más caliente y seco y aumentando varios grados el contraste térmico entre el día y la noche y en invierno, con temperaturas más suaves durante el día pero mucho más frías de noche.

De una forma u otra, y al margen de cuando se decida viajar, el Sáhara es un entorno impredecible en el que tomar ciertas precauciones nunca sobran, como llevar gafas y crema solares, ropa transpirable y cómoda, gorra y pañuelo para proteger del sol y el viento y calzado robusto y que cubra el tobillo. Para la noche es recomendable llevar algo de ropa térmica, un gorro y saco de dormir.